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Estación de cebo para termitas sobre el césped del jardín, junto al muro de una vivienda
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Guía11 min de lectura

Tratamiento ecológico para termitas

Buscar un tratamiento ecológico para termitas es buscar dos cosas a la vez, acabar con la plaga y usar la menor cantidad posible de producto. La ciencia da una respuesta clara. Los remedios caseros y naturales matan a las termitas que tocan, pero no a la colonia, que vive bajo tierra. Lo único que no necesita producto es la prevención, y cuando la colonia ya está trabajando, el sistema de cebos es el método que la elimina con menos materia activa y sin inyectar insecticida en el terreno.

Qué mirar antes de fiarte de un tratamiento ecológico

La etiqueta ecológico se usa mucho y se explica poco. Con las termitas, cualquier método se puede juzgar con cuatro preguntas, las mismas que se hacen nuestros técnicos antes de decidir cómo actuar.

  1. ¿Elimina la colonia o solo las termitas que ves? Un remedio que no llega al nido obliga a repetir aplicaciones año tras año, y cada repetición suma producto y madera perdida.
  2. ¿Cuánta materia activa necesita? No es lo mismo medio gramo que cientos de litros de disolución inyectados en el terreno.
  3. ¿Dónde se queda el producto? Dentro de una estación cerrada que se revisa, o repartido por el suelo, los muros y la madera de la casa.
  4. ¿Cuánto hay que perforar? Taladrar soleras y cimientos cada 30 centímetros también es un impacto, y se nota en la casa.

Con estas cuatro preguntas delante, casi todos los remedios naturales fallan en la primera. La barrera química clásica falla en la segunda, en la tercera y en la cuarta.

Por qué la colonia decide qué funciona

En Cataluña, los estudios genéticos identifican a la termita subterránea como Reticulitermes banyulensis, una especie autóctona (Lefebvre y colaboradores, 2016). Su nido no está en la viga dañada que ves. Está en el suelo, y desde allí las obreras abren galerías y tubos de barro hasta la madera. Según la ficha de salud pública de la Diputació de Barcelona, una colonia reúne de 200.000 a más de dos millones de individuos, que buscan comida en superficies de 18 a 2.300 metros cuadrados y hasta a 70 metros del nido.

Tres rasgos de su biología explican por qué fallan casi todos los remedios.

  • Trabajan lejos de donde ves el daño. Lo que asoma en un rodapié o en una viga es una fracción de la colonia. El resto sigue bajo tierra, fuera del alcance de cualquier producto de contacto.
  • La reina tiene recambio. Si muere la pareja fundadora, otras termitas de la colonia se transforman en reproductores de reemplazo y siguen poniendo huevos (Gaju Ricart y colaboradores, 2015). Matar unas cuantas, o incluso a la reina, no basta.
  • Comparten la comida boca a boca. En laboratorio, un alimento marcado pasó de unas obreras a otras en solo 6 a 12 horas (Suárez y Thorne, 2000). Ese reparto, la trofalaxia, es la puerta por la que un cebo llega a toda la colonia, y la que un producto de contacto nunca abre.

La otra termita de la zona, la de madera seca (Kalotermes flavicollis), vive dentro de la propia pieza en colonias de 1.000 a 1.500 individuos y se combate de otra manera.

Obreras de termita subterránea en el suelo, bajo un rodapié de madera apoyado contra el muro
Lo que asoma bajo un rodapié es solo una parte de las obreras. El resto de la colonia sigue en el suelo.

Remedios caseros para eliminar termitas, uno por uno

Internet está lleno de recetas. Una revisión de 2022 comprobó que la primera búsqueda de remedios en Pinterest devolvía 23 recomendaciones sin ningún dato de eficacia (Oi, 2022). Esto es lo que dice la investigación publicada sobre los más buscados.

RemedioQué dice la investigaciónPor qué no acaba con la colonia
VinagreEl ácido acético puro mata termitas en una placa cerrada de laboratorio (Yatagai y colaboradores, 2002). Pero la madera empapada en ácido acético al 25 %, unas cuatro veces más concentrado que un vinagre de cocina, no mató más termitas que la madera mojada con agua (Telmadarrehei y colaboradores, 2020).No hay ensayos publicados con vinagre de cocina, que se evapora, apenas entra en la madera y no llega al nido.
Aceite de naranjaSus vapores mataron hasta el 96 % de las termitas dentro de un recipiente cerrado, pero en una maqueta de pared apenas causaron mortalidad (Raina y colaboradores, 2007).En arena, su principio activo se desplomó en tres semanas. Necesita un espacio cerrado que el suelo no ofrece.
NeemCon corteza de neem, las termitas comieron menos y murió más de la mitad en laboratorio (Delate y Grace, 1995).No hemos encontrado ningún ensayo de campo en el que el neem elimine una colonia.
Ácido bóricoMata cuando lo comen y se lo pasan entre ellas (Grace, 1991). Como cebo, los venenos de este tipo reducen la actividad, pero dejan termitas buscando comida (Su y Scheffrahn, 1998).En el suelo no frena, porque las termitas atravesaron arena con 5.000 a 15.000 ppm de boratos. Además, la Unión Europea lo clasifica como tóxico para la reproducción.
Tierra de diatomeasSeca, mata por deshidratación en laboratorio, y con humedad pierde buena parte del efecto (Gao y colaboradores, 2018).La termita subterránea vive en suelo húmedo, y en el ensayo cruzó capas de 1 y 2 milímetros.
Trampa de cartón mojadoAtrae a las obreras porque es celulosa húmeda. Los investigadores la usan desde hace décadas para vigilar y recoger termitas (Grace, 1989).Retira obreras, pero los reproductores siguen bajo tierra y la colonia las repone.

El patrón se repite en todos. Actúan donde se aplican y durante poco tiempo, mientras la colonia sigue comiendo madera por otro lado. Si ya has visto tubos de barro, alas sueltas junto a una ventana o madera que suena hueca, repasa antes las señales de alerta de las termitas en casa.

Qué olor odian las termitas

Según los ensayos de laboratorio, el olor que más las repele es el del aceite de vetiver, sobre todo por su componente principal, la nootkatona. El vetiver frenó el avance de las termitas en arena tratada durante las tres semanas del ensayo (Maistrello y colaboradores, 2001), y en madera tratada la nootkatona mantuvo el efecto hasta doce meses (Maistrello y colaboradores, 2003). El aceite de clavo fue el más tóxico de los ocho aceites probados y mató a todas las termitas en dos días por contacto (Zhu y colaboradores, 2001). El componente del cedro que se ensayó no las frenó.

Hay dos matices importantes. Todos esos ensayos se hicieron con una termita subterránea asiática, la de Formosa, que no vive en Cataluña. Y un olor desvía a las obreras, pero no elimina la colonia, que sigue buscando comida por otro lado. Sirve para entender a la termita, no para librarse de ella.

Hongos y nematodos, el control biológico que no llega al nido

La idea de usar enemigos naturales de la termita es atractiva. Los hongos Metarhizium anisopliae y Beauveria bassiana o los nematodos de los géneros Steinernema y Heterorhabditis matan termitas con facilidad en una placa de laboratorio.

En campo la historia cambia. Una revisión de cincuenta años de investigación concluyó que el control biológico no ha dado ningún método comercial eficaz contra las termitas, y que muchos resultados prometedores de laboratorio no se confirmaron en la práctica (Chouvenc, Su y Grace, 2011). En un ensayo con Metarhizium, el 90 % de las termitas tratadas murió, pero el hongo no contagió al resto de la colonia en 90 días (Chouvenc, Su y Elliott, 2008). La razón es la inmunidad social de la colonia (Chouvenc y Su, 2012).

  • Las obreras se acicalan unas a otras y retiran las esporas antes de que germinen.
  • Entierran a las compañeras muertas o se las comen, y así el hongo no completa su ciclo.
  • El intestino de las obreras frena a las esporas que ingieren.
  • Evitan las zonas donde hay cadáveres infectados.

Con los nematodos ocurre algo parecido. En placa hacen falta cientos por cada termita para matar a la mitad, y una de las especies probadas no afectó a la termita subterránea ni con 2.000 por termita (Wang, Powell y Nguyen, 2002). Hoy el control biológico sigue siendo una línea de investigación, no un tratamiento para una vivienda.

Cebos, gramos en lugar de litros

El sistema de cebos aprovecha esa misma biología. En vez de llevar el producto a la termita, deja que la termita lo lleve a su colonia. Una estación con celulosa, el alimento que buscan, se coloca en los puntos con actividad. Las obreras consumen la celulosa y la reparten por trofalaxia. La termita que come el cebo muere cuando intenta mudar, porque no puede formar su nueva cutícula, y antes de mudar vuelve al centro del nido, junto a la cría y los reproductores (Su, 2019; Chouvenc, 2025). La muerte llega despacio, y eso da tiempo a que el cebo recorra toda la colonia.

La diferencia de cantidad es enorme. Una revisión de 100 estudios en 16 países concluyó que un sistema de cebos gasta alrededor de medio gramo de materia activa por colonia (Evans e Iqbal, 2015). Una barrera química en el terreno necesita cientos de litros de disolución insecticida, inyectada en una zanja junto a los cimientos y en agujeros taladrados en la solera (Universidad de Kentucky). Además, la barrera protege mientras dura, pero no elimina la colonia que vive fuera (Su y Scheffrahn, 1998).

También hay datos de España. En cinco cascos urbanos de Andalucía y Gipuzkoa, entre 58 y 190 gramos de materia activa bastaron para eliminar todas las colonias detectadas en 7 a 16 meses, y después no se registró actividad durante más de diez años (Mora y Hernández-Teixidor, 2025). El Código Técnico de la Edificación recoge el método. Ante un ataque de termitas en una rehabilitación, pide valorar tratamientos de barrera o sistemas de cebos «destinados a erradicar la colonia» (DB SE-M, apartado 3.2.1.3.4).

Cebo de celulosa dentro de su estación, con la tierra que acarrean las obreras mientras lo consumen
El cebo va dentro de una estación cerrada. Las obreras llegan por sus galerías, comen y se llevan la materia activa a la colonia.

En ERRADICAT colocamos las estaciones en los puntos donde la detección con AUDIOTERMES confirma actividad, dentro y fuera de la casa, las revisamos cada 6 a 8 semanas y reponemos el cebo según el consumo que medimos en cada visita. El tratamiento dura entre 6 y 12 meses, hasta dar el termitero por eliminado, y la garantía es de 3 años por escrito desde el certificado de termitero eliminado, con una inspección anual incluida. El paso a paso completo está en la guía del sistema de cebos para eliminar termitas.

Prevención sin producto, lo más ecológico de todo

La termita subterránea necesita humedad y suele entrar por madera en contacto con la tierra (Universidad de California). Quitarle esas dos cosas reduce el riesgo sin usar ni un gramo de producto.

  • Humedades a raya. Repara fugas, aleja de los cimientos el agua de bajantes y riego, y ventila sótanos y cámaras sanitarias.
  • Madera separada de la tierra. Para el Código Técnico de la Edificación, la madera en contacto con el suelo es de clase de uso 4 y exige tratamiento en profundidad. En el jardín, deja unos 15 centímetros visibles entre la tierra y el revestimiento de la fachada para poder inspeccionar (Universidad de Florida).
  • Sin leña ni restos de madera junto a los muros. Tablas olvidadas, leña apilada, tocones y árboles secos son comida y refugio junto a la casa, como recuerda la Diputació de Barcelona.
  • Atención de abril a junio. Es cuando la termita subterránea enjambra en la provincia de Barcelona. Un enjambre de alados o unos tubos de barro en un muro son las señales más claras de que hay una colonia cerca.
  • En obra nueva, barreras físicas. Una malla fina de acero inoxidable o una capa de grava de tamaño calibrado cortan el paso sin producto. La barrera de basalto forma parte del código de edificación de Honolulu desde 1989 (Grace y Yates, 1999). Funcionan si se instalan sin fallos, y no sirven para una colonia que ya está dentro.
Obreras de termita subterránea sobre una tabla de madera podrida en contacto con la tierra del jardín, entre hojas secas
Una tabla olvidada en el jardín basta para alimentar a las obreras junto a la casa.

Cuándo llamar a un técnico

Si ves tubos de barro en muros o rodapiés, alas sueltas junto a las ventanas o madera que suena hueca, la colonia ya está trabajando. La termita subterránea avanza oculta, y el daño suele pasar desapercibido hasta que ya es grande (Mora y Hernández-Teixidor, 2025). Lo primero es saber dónde está la actividad, antes de gastar en remedios. Tienes dos opciones, según lo claro que lo veas.

  • La visita de valoración visual va incluida y sirve para salir de dudas cuando no hay síntomas claros.
  • El estudio técnico con AUDIOTERMES, el que recomendamos siempre, confirma todos los puntos de afectación, fija dónde van las estaciones y con él llega el presupuesto por escrito.

Trabajamos a domicilio en las provincias de Barcelona y Girona. Aquí tienes el tratamiento de termitas completo y las páginas de termitas en Barcelona y de termitas en Girona.

Fuentes científicas consultadas

Cada dato de esta guía sale de estudios revisados por pares, de documentos oficiales o de servicios de extensión universitaria.

Ver las 33 fuentes
  • Chouvenc, T. (2025). How do termite baits work? Implication of subterranean termite colony demography on the successful implementation of baits. Journal of Economic Entomology, 118, 997-1007.
  • Chouvenc, T. y Su, N.-Y. (2012). When subterranean termites challenge the rules of fungal epizootics. PLoS ONE, 7, e34484.
  • Chouvenc, T., Su, N.-Y. y Elliott, M. L. (2008). Interaction between the subterranean termite Reticulitermes flavipes and the entomopathogenic fungus Metarhizium anisopliae in foraging arenas. Journal of Economic Entomology, 101, 885-893.
  • Chouvenc, T., Su, N.-Y. y Grace, J. K. (2011). Fifty years of attempted biological control of termites. Analysis of a failure. Biological Control, 59, 69-82.
  • Culliney, T. W. y Grace, J. K. (2000). Prospects for the biological control of subterranean termites, with special reference to Coptotermes formosanus. Bulletin of Entomological Research, 90, 9-21.
  • Delate, K. M. y Grace, J. K. (1995). Susceptibility of neem to attack by the Formosan subterranean termite, Coptotermes formosanus Shir. Journal of Applied Entomology, 119, 93-95.
  • Diputació de Barcelona, Salut Pública. Tèrmits. Ficha oficial de salud pública.
  • Evans, T. A. e Iqbal, N. (2015). Termite (order Blattodea, infraorder Isoptera) baiting 20 years after commercial release. Pest Management Science, 71, 897-906.
  • Gaju Ricart, M., Bach de Roca, C. y Molero Baltanás, R. (2015). Orden Isoptera. Revista IDE@ SEA, 49, 1-17.
  • Gao, Y. y colaboradores (2018). Bioactivity of diatomaceous earth against the subterranean termite Reticulitermes chinensis Snyder. Environmental Science and Pollution Research, 25, 28102-28108.
  • Grace, J. K. (1989). A modified trap technique for monitoring Reticulitermes subterranean termite populations. The Pan-Pacific Entomologist, 65, 381-384.
  • Grace, J. K. (1991). Response of eastern and Formosan subterranean termites to borate dust and soil treatments. Journal of Economic Entomology, 84, 1753-1757.
  • Grace, J. K. y Yates, J. R. (1999). Termite resistant construction and building materials. Proceedings of the 3rd International Conference on Urban Pests, 399-406.
  • Lefebvre, T. y colaboradores (2016). Subterranean termite phylogeography reveals multiple postglacial colonization events in southwestern Europe. Ecology and Evolution, 6, 5987-6004.
  • Lewis, V. R. y Haverty, M. I. (1996). Evaluation of six techniques for control of the western drywood termite in structures. Journal of Economic Entomology, 89, 922-934.
  • Lewis, V. R., Haverty, M. I. y Sutherland, A. M. (2014). Subterranean and Other Termites. Pest Notes 7415. University of California.
  • Maistrello, L., Henderson, G. y Laine, R. A. (2001). Efficacy of vetiver oil and nootkatone as soil barriers against Formosan subterranean termite. Journal of Economic Entomology, 94, 1532-1537.
  • Maistrello, L., Henderson, G. y Laine, R. A. (2003). Comparative effects of vetiver oil, nootkatone and disodium octaborate tetrahydrate on Coptotermes formosanus and its symbiotic fauna. Pest Management Science, 59, 58-68.
  • Ministerio de Fomento (2019). Documento Básico SE-M Seguridad estructural Madera. Código Técnico de la Edificación.
  • Mora, D. y Hernández-Teixidor, D. (2025). Large-scale elimination of subterranean termite colonies of the genus Reticulitermes from town centers in Spain. Journal of Economic Entomology, 118, 982-996.
  • Oi, F. (2022). A review of the evolution of termite control. A continuum of alternatives to termiticides in the United States with emphasis on efficacy testing requirements for product registration. Insects, 13, 50.
  • Oi, F. M. y colaboradores. Termite Prevention and Control. ENY-2044. University of Florida IFAS Extension.
  • Potter, M. F. (2026). Termite Control. Answers for Homeowners. ENTFACT-604. University of Kentucky.
  • Raina, A. y colaboradores (2007). Effect of orange oil extract on the Formosan subterranean termite. Journal of Economic Entomology, 100, 880-885.
  • Real Decreto 830/2010, de 25 de junio, por el que se establece la normativa reguladora de la capacitación para realizar tratamientos con biocidas. BOE n.º 170.
  • Su, N.-Y. (2019). Development of baits for population management of subterranean termites. Annual Review of Entomology, 64, 115-130.
  • Su, N.-Y. y Scheffrahn, R. H. (1998). A review of subterranean termite control practices and prospects for integrated pest management programmes. Integrated Pest Management Reviews, 3, 1-13.
  • Suárez, M. E. y Thorne, B. L. (2000). Rate, amount, and distribution pattern of alimentary fluid transfer via trophallaxis in three species of termites. Annals of the Entomological Society of America, 93, 145-155.
  • Telmadarrehei, T. y colaboradores (2020). A study of the gut bacterial community of Reticulitermes virginicus exposed to chitosan treatment. Insects, 11, 681.
  • Tuma, J., Eggleton, P. y Fayle, T. M. (2020). Ant-termite interactions. An important but under-explored ecological linkage. Biological Reviews, 95, 555-572.
  • Wang, C., Powell, J. E. y Nguyen, K. (2002). Laboratory evaluations of four entomopathogenic nematodes for control of subterranean termites. Environmental Entomology, 31, 381-387.
  • Yatagai, M. y colaboradores (2002). Termiticidal activity of wood vinegar, its components and their homologues. Journal of Wood Science, 48, 338-342.
  • Zhu, B. C. R. y colaboradores (2001). Evaluation of vetiver oil and seven insect-active essential oils against the Formosan subterranean termite. Journal of Chemical Ecology, 27, 1617-1625.

Escrito y revisado por

Jefe de especialistas de ERRADICAT

Técnico responsable y aplicador de biocidas, especialista en madera. En activo desde el 20 de noviembre de 2011.

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Preguntas frecuentes sobre tratamientos naturales contra las termitas

¿Cómo acabar con las termitas de forma natural?

Con productos naturales se puede matar a las termitas que se ven, pero no a la colonia, que vive bajo tierra y repone a las obreras que pierde. La Universidad de California resume que los productos caseros contra termitas no suelen ser eficaces. Lo que sí funciona sin producto es la prevención, con la humedad controlada, la madera separada de la tierra y sin restos de madera junto a la casa. Si la colonia ya está activa, el sistema de cebos es el método que la elimina con menos materia activa.

¿Cuál es el enemigo natural de las termitas?

Las hormigas son sus principales depredadoras en la naturaleza (Tuma y colaboradores, 2020). Aun así, la colonia de termita subterránea vive protegida en galerías bajo tierra, y una revisión científica concluyó que los depredadores tienen poco potencial para controlarla (Culliney y Grace, 2000). No existe ningún método probado que use hormigas para proteger una vivienda.

¿Funciona el calor contra las termitas?

Funciona contra la termita de madera seca, que vive dentro de la pieza, si toda la madera alcanza unos 49 grados durante al menos 33 minutos (Universidad de California). Contra la termita subterránea no sirve, porque los reproductores y casi toda la colonia están en nidos bajo tierra, fuera del alcance del calor. Además, el calor no deja ninguna protección para después.

¿Puedo poner yo mismo cebos para termitas?

Es un trabajo reservado a profesionales. En la Unión Europea, la materia activa más estudiada en los cebos para termitas solo está aprobada para uso profesional y dentro de estaciones cerradas, y en España aplicar biocidas de uso profesional exige la capacitación que regula el Real Decreto 830/2010. Además, un cebo solo funciona con estaciones bien situadas, revisiones periódicas y reposición durante meses.

¿El sistema de cebos lleva productos químicos?

Sí. El cebo es celulosa con una materia activa biocida de uso profesional, en cantidades de gramos, dentro de estaciones cerradas que colocan y revisan técnicos capacitados. No se pulveriza por la casa ni se inyecta en el terreno, y solo se repone mientras las obreras lo consumen.

¿Qué mata a las termitas para siempre?

Lo que acaba con ellas es eliminar la colonia entera y cerrar después las entradas. Con cebos, el termitero se da por eliminado entre los 6 y los 12 meses, y en ERRADICAT la garantía es de 3 años por escrito desde el certificado de termitero eliminado, con una inspección anual incluida. La prevención hace el resto.

¿Tienes un problema de plagas?

En ERRADICAT te respondemos en menos de 24 horas. La visita de valoración visual va incluida y con el estudio técnico llega tu presupuesto por escrito.